30 de junio de 2015

AL RESPECTO DE LAS INSTRUCCIONES DE INVESTIGACIÓN DE INCENDIOS


Según las Instrucciones vigentes de Investigación de Incendios Forestales, en el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid, se investigan todos los incendios que afecten a alguno de  los siete tipos de terrenos establecidos en las mismas.

Es decir, el resto de terrenos imaginables no deben ser investigados por los Agentes Forestales. Es esta un norma, pues, de doble sentido obliga a investigar y a la vez obliga a que no se investigue.

 Debemos recordar la importancia de la investigación de los incendios forestales y la responsabilidad que se contrae en cada una de las investigaciones que firmamos. A partir de ellas se pueden generar numerosas consecuencias que tal vez ni hemos pensado.

A partir de los datos mencionados, hagamos un pequeño estudio de la situación de la investigación que realizamos los Agentes Forestales.

Los incendios forestales se regulan con el Decreto Infoma y se dirige su gestión desde la Dirección General de Protección Ciudadana. Los Agentes Forestales, aún perteneciendo a una Dirección distinta, participamos en numerosas actividades en los incendios forestales, y somos protagonistas evidentes de la Investigación de Incendios. Aún así, ese protagonismo resulta ser indirecto respecto al ejercicio de la gestión, dirección y resultados de las investigaciones y somos meros receptores de las decisiones que se toman en la DGPC.

Venimos observando en los últimos años modificaciones varias de la regulación de la investigación de incendios que vienen produciendo sistemáticamente situaciones contradictorias que afectan a la buena ejecución de los trabajos encomendados. Hasta la fecha el Agente Forestal de Guardia viene decidiendo, en torno a parámetros legales y al seguimiento de procedimientos, instrucciones y normas interiores, cuándo se debe investigar un incendio y cuando no. La investigación recae posteriormente en el equipo investigador designado.
Recientemente y tras una última modificación, el Agente Forestal de Guardia debe rellenar una ficha denominada “Ficha preliminar de incendios en terrenos no forestales” si entiende que el incendio al que ha acudido no es susceptible de investigación o si tiene dudas al respecto.
Esa ficha viene ordenada y regulada en dos documentos de reciente aparición. Una Nota Interior de 10 de junio de 2015 y las nuevas Instrucciones de Investigación de Incendios de junio de 2015.
En la Nota Interior se establece que esa ficha se rellenará siempre que existan dudas sobre la naturaleza del terreno afectado por el incendio. Y alude como justificación al Procedimiento Normalizado de Trabajo versión mayo 2015.
Sin embargo, las Instrucciones de 2015 que regulan la investigación de incendios establecen que se deberá rellenar la ficha en caso de que existan dudas sobre la naturaleza forestal del terreno o se tenga certeza de que no es terreno forestal y lo justifica aludiendo también al PNT de extinción de Incendios.

La primera recomendación que hacemos, por tanto, es que se elimine la Nota Interior mencionada por inducir a error ya que por los movimientos posteriores que se vienen realizando entendemos que esa ficha debe realizarse se tengan dudas o no, siempre que entendamos el incendio susceptible de no investigarse.

Es decir, si el Agente Forestal de Guardia entiende que el terreno afectado por el incendio debe ser investigado lo comunicará a la ECAF pero si entiende que no es el caso, o si tiene dudas al respecto deberá rellenar una ficha. Ocurre que la mencionada ficha deja de serlo en el momento de examinarla y más bien parece una investigación sucinta.
Ocurre, y aquí aparecen los problemas, que la ficha exige la cumplimentación de apartados como la autoría o la determinación de la causalidad. Rellenar estos apartados supone, en la práctica, hacer una verdadera investigación. No se pueden rellenar sin más y solo tras esa investigación se puede determinar la causa y, si acaso, la autoría.
Así pues, nos situamos en un disparate organizativo, normativo y ejecutivo. Existe la exigencia de una investigación total y sin embargo no existe la capacidad legal y ejecutiva de hacerlo.

Exigimos, por tanto, de nuestra Jefatura una modificación absoluta de los parámetros que regulan las investigaciones de incendios y, al mismo tiempo, reclamamos que exista de una vez la conexión suficiente con la DGPC para determinar correctamente como debemos desarrollar nuestro trabajo en la investigación de incendios forestales.

Los Agentes Forestales tenemos la aptitud suficiente y necesaria para realizar este trabajo. Nuestras potestades jurídicas son las adecuadas y nuestra Jefatura debería tomar mucho mayor protagonismo en la gestión y confección del trabajo de investigación, en la toma de decisiones y en la utilización de los resultados.

No tiene sentido alguno determinar los usos del suelo en la investigación de causas de incendios y que estos sean contrarios o distintos a los utilizados por la DGPC. No tiene sentido, tampoco, que Disciplina Ambiental considere como no terrenos forestales aquellos lugares que la DGPC considera que sí los son.

No se puede esperar que el Agente Forestal de Guardia determine un terreno de un forma, y posteriormente la DGPC determine lo contrario, modificando fichas e investigaciones, o exigiendo las que no se habían hecho o permitiendo un absoluto embrollo.
Al final, observamos que parece existir la necesidad de salir del paso sin que haya un mínimo de profesionalidad. Parece como si con tener el código de la causa del MAGRAMA ya fuera suficiente. Da igual si por el camino hemos roto las relaciones con la DGPC o no queremos tenerlas, si hemos liado absolutamente al Agente Forestal de Guardia o si hemos encabronado a los Agentes Forestales de Investigación. El caso es tener un código que presentar cuando lo reclamen.

El Cuerpo de Agentes Forestales debe recapacitar. La Jefatura debe tomar conciencia del nivel que ocupa y solucionar de una vez los muchos problemas que se vienen generando. Se tengan que investigar todos los incendios o solo una parte, deben instruirse los mecanismos apropiados y no ir poniendo parches sobre los anteriormente puestos.

En principio, desde UNPOLF, recomendamos por limpieza normativa e imposibilidad legal no rellenar la ficha preliminar exigida cuando el terreno no sea susceptible de investigación respecto a los apartados de autoría y causalidad. Caeríamos en una evidente contradicción y quien sabe la responsabilidad que se adquiriría con semejante error de inicio.

Además, todos estos embrollos “normalizados” no deberían olvidar nuestro carácter y nuestras funciones propias, encararlas de una vez por todas y priorizar la investigación criminal. Estamos trabajando para las funciones y ,en consecuencia, el beneficio de otros y relegando las propias; las policiales. Ridículo y autodestructivo.