24 de abril de 2015

IV CONGRESO #AAFF Vs I CONGRESO de la #POLICÍAMEDIOAMBIENTAL

Finalizó ya el III Congreso de Agentes Forestales y Medioambientales de España, celebrado en la extraordinaria ciudad de Córdoba. Lo organizó la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía y lo protagonizaron la Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales (AEAFMA), la Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO).
Desconocemos a día de hoy las conclusiones finales de este Congreso y estamos muy interesados en saber de ellas, más cuando aún no se ha avanzado nada, en algunos casos se ha retrocedido, a propósito de las dieciocho conclusiones del anterior Congreso, celebrado en Toledo.

Es cierto que los Congresos deben tener un fin y también lo es que, en cualquier caso, sirven para entrelazar la profesión, observar los avances y retrocesos del resto de Comunidades y compararlos entre sí, fortalecer amistades y vínculos y desarrollar planes para el futuro.
El Congreso de Córdoba ha puesto de manifiesto fundamentalmente dos cuestiones de importancia, sorprendentes cuando se estudian a la vez. La primera es el rechazo unánime a la modificación que pretende el Gobierno de la nación de la actual Ley de Montes que implica, si se mantuviera el texto presentado, la desaparición de los Agentes Forestales de la escena de los delitos medioambientales. La segunda es la evidente marcha atrás del colectivo respecto a sus pretensiones de desarrollo de las únicas funciones propias que posee en detrimento de aquellas en las que es mero auxiliar.
Y sí, nos causa sorpresa y mucha enfrentar ambos “hechos”, no son opiniones, y comprobar que son contrarios por su propia naturaleza. Exigir del Gobierno de la nación capacidad policial para enfrentarse a los delitos medioambientales y aplaudir a la vez, en un Congreso donde se muestran nuestras fuerzas y debilidades, un paso atrás en nuestra reclamación policial más bien parece un sinsentido.
Hemos leído las felicitaciones de representantes de asociaciones regionales hacia quienes nos representan a todos por dar un paso atrás, por mantenerse callado en un Congreso en el que AEAFMA y su hoja de ruta era o debía ser parte fundamental. Observamos como las conclusiones del Congreso anterior son obviadas en el Congreso posterior y los son también los votos emitidos en aquel que ya quedan en papel mojado a la espera de un IV Congreso donde el interés del organizador desemboque en vaya usted a saber qué.
Hemos oído hasta la saciedad, de nuevo, las muchas patas que sustentan nuestra profesión con el escondido ánimo de enfrentarlas en vez de hacerlas crecer ¿Por qué? Porque la única capacidad de crecimiento está en las funciones propias policiales. Porque las otras, siendo importantes, no se generan en nuestras manos ya que somos meros auxiliares de quienes las ostentan. Y desarrollar aquellas no les gusta a algunos por lo que prefieren mantener la inacción profesional y practicar la acción sindical en su contra.
¿Habrá pues conclusiones del III Congreso?¿Se dará por buena y suficiente la oposición a la Ley de Montes?¿Se entenderá en ese caso la incongruencia de la conclusión y lo tratado allí?¿Comprenderemos que se contradicen los Congresos de Toledo y Córdoba?¿Seremos lo suficientemente críticos para entenderlo?¿Nos aplaudiremos sin saber muy bien por qué?
Más allá de lo que puedan sacar los compañeros de Andalucía a los que deseamos toda la suerte del mundo, porque también será la nuestra, este Congreso representa un paso atrás evidente. Nos sitúa de nuevo ante ese viejo debate tan dañino que jamás parece podremos atravesar. El debate interesado que tienen por afición aquellos que, representándonos, adolecen del peor de los males, el miedo a crecer y desarrollarse.
Este colectivo no quiere ver ni mirar, se encuentra cómodo en la inactividad. Y curiosamente trabaja, se mueve, prepara Congresos, para poder mantenerla. Este colectivo jamás podrá participar activamente en emergencias si no se activa como Cuerpo Policial. Este colectivo irá perdiendo los auxilios técnicos si no se pronuncia y sitúa como cuerpo Policial fuerte. Y este colectivo no será un Cuerpo Policial eficiente si los miedos e intereses de aquellos que dicen representarnos no desaparecen o se echan a un lado ellos.
En UNPOLF no estamos equivocados respecto a lo mencionado. Únicamente se podrá crecer a través de Cuerpos policiales que posteriormente practicarán toda suerte de actividades técnicas y de emergencias, sin duda. Pero también comprendemos que seguramente una amplia proporción de Agentes Forestales y Medioambientales está por otra cosa y otra causa. Es su derecho. Pero deben saber que están llevando a la profesión a un callejón sin salida, rodeado por amplios muros que representan a otros intereses públicos y a interesados apetitos privados.
Por ello, debemos empezar a dejar las cosas claras y a colocar a cada uno en su sitio. El III Congreso de Córdoba abre las expectativas a cualquier posibilidad y divide ya al colectivo abriendo un cisma evidente que nos perjudica como colectivo pero que nos aclara como profesión. A partir de ahora, si alguien se decide, bien podría nombrar al siguiente Congreso como IV o como I Congreso. Estaría en su derecho.
Sí, a partir de ahora, AEAFMA debe tomar una decisión clara y un camino o hoja de ruta, como ya ha publicitado, evidente, siempre que sus asociados así lo sigan demandando. En este III Congreso aquello que ya se había votado y decidido ha sido arrojado al vacío; las conclusiones del anterior Congreso, hermanadas con esas propuestas, han sufrido otro tanto. Si no lo hace, será evidentemente la gran perdedora de todo este trajín sindical y político que nos traemos a pesar de ser la que más trabajo presenta, la que más dispone y la que más se ofrece.

En fin, no hay mal que por bien no venga. Ya nos conocemos todos y sabemos que pensamos. Es hora de disponerse en uno u otro lado y entender cual y donde está el camino del desarrollo profesional. Terminado el III Congreso de Agentes Forestales y Medioambientales, ojalá aparezca pronto el I Congreso de la Policía Medioambiental. Acudan muchos o pocos, tendrán un gran futuro por delante.