20 de febrero de 2015

REUNIÓN UNPOLF-PRESIDENTE COMISIÓN AGRICULTURA Y MEDIO AMBIENTE

INFORMAR DE LA REUNIÓN-ENTENDER EL CONFLICTO

Ayer, 19 de febrero de 2015, UNPOLF estuvo reunido en el Congreso con el Presidente de la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, José Ignacio Llorens Torres.
En su momento, tras la entrada del texto que modificaba la actual Ley de Montes al Congreso y vistos los acontecimientos y el cariz de la situación, UNPOLF solicitó reunión con el Presidente de la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados. Se nos informó que la responsabilidad de la gestión en el Congreso de la mencionada modificación la tenía la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Se volvió a solicitar reunión y ésta nos fue concedida ayer.

En el Congreso de los Diputados existen diecisiete Comisiones Permanentes Legislativas. Una de ellas la preside el PSOE, otra CIU, las otras quince el PP. Tiene mayoría absoluta.
El Presidente de la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente pertenece al PP. Junto a él, estuvo María Teresa de Lara Carbó, Portavoz de Medio Ambiente del PP en esa Comisión y Alberto Ruiz, asesor de medio ambiente del Grupo Popular del Congreso.
Expliquemos antes que la modificación de la actual Ley de Montes tiene un proceso determinado que se puede aclarar en pocos pasos. Desde el MAGRAMA se establece un primer borrador que posteriormente se envía a todos y cada uno de los Ministerios para que hagan las enmiendas que crean oportunas. Es aquí cuando el Ministerio del Interior modifica los artículos 6.q y 58. El MAGRAMA recoge en el texto definitivo ambas enmiendas y lo traslada al Consejo de Ministros que acuerda remitirlo como Proyecto de Ley al Congreso de los Diputados. Este Proyecto, recordamos, entra a la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Y se convierte inmediatamente en un problema, en un asunto de preocupación para muchos. Y se debate ampliamente sobre él, y se lee en los medios de comunicación escritos, y se escucha en las radios, y empieza a aparecer en las televisiones.
¿Quién creó el problema? El Ministerio del Interior. ¿Quién lo ha de resolver? Parece que cualquier otro menos el propio Ministerio. Es este uno de los condicionantes más graves que existe. El que lanzó la piedra se fue del lugar. Tardó en reconocer que la piedra era suya, aún le cuesta, y más tarda en tomar parte activa de la solución de lo que ya es un conflicto en toda regla.

Entendido que el Proyecto de Ley de modificación de la Ley de Montes reside o habita en la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y que esta quien tiene que gestionar todos los trámites del proceso, UNPOLF pide reunión, como ya hemos comentado. Nos la conceden.
La política y los Agentes Forestales se presentan, se dan la mano respetuosamente. Estos ya conocen a aquella pero a aquella le sigue costando conocer a los Agentes. Hemos leído abundantes declaraciones desde el MAGRAMA en los que se han utilizado los términos aclarar y clarificar como justificación de las modificaciones normativas que afectan a los Agentes Forestales. Así pues, una buena parte de la reunión se utiliza para aclarar y clarificar los términos aclarar y clarificar.
Qué es una policía judicial genérica y qué es una policía judicial en sentido estricto. Las dependencias orgánicas y funcionales. La colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en uno y otro sentido. Normas y leyes que rigen relaciones, competencias y funciones. 
 
El Agente Forestal, es decir, la policía medioambiental española, su desempeño, su experiencia profesional, sus funciones policiales propias. Clarificar y aclarar. Ante preguntas confusas, respuestas claras. Ante preguntas claras, respuestas definitivas.

Un Agente Forestal es un policía medioambiental con competencias semejantes a las que tienen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y con funciones específicas medioambientales. “Los Agentes Forestales deberían estar integrados en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”, dijo UNPOLF. Contestó de inmediato el Presidente de la Comisión: “Eso lo arreglaría todo”.

Y es que sale natural, eso lo arreglaría todo. No era el lugar y el momento para determinar como hecho tal aseveración, desgraciadamente, pero bastó para que el político comprendiera nuestra naturaleza y entendiera nuestras peticiones. Él, concretamente, tiene un problema y entiende que la forma más fácil de arreglarlo no está a su alcance. Nosotros tenemos un problema y sabíamos que la forma más fácil de arreglarlo no estaba en su mano. Estábamos allí para ponerle un nuevo parche. En cada reunión de este tipo que se da, política y representación forestal-policial, se ponen parches en el mejor de los casos pero no se va a la raíz del asunto.

UNPOLF dedicó un minuto a lo que llena páginas. Dio por sabido lo que se recalca hasta la saciedad y que afecta a la sociedad. Entendió conocida una verdad evidente, que el medio ambiente sufrirá si se lleva a efecto tal modificación.
UNPOLF explicó el embrollo operativo que se puede producir, la extraordinaria capacidad que tiene este nuevo texto para incapacitar la operatividad policial en todo el territorio español.
Y UNPOLF se extendió en un asunto de importancia capital. Mi profesión, aquella que me permite vivir dignamente con un trabajo noble de servicio público. Mi profesión no se toca si no es para desarrollarla. Establecer al policía ambiental como auxiliar de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado es rebajar mi profesión y es abrir la puerta a nuevas deducciones. Imaginen cuantas quieran. 
 
Yo, Agente Forestal, no puedo permitir ese hecho, injusto además, irracional. Yo, Agente Forestal, estoy obligado a debatir, a discutir, a pelear, a concentrarme, a movilizarme, a luchar por lo que soy, porque esto, la policía medioambiental, la policía judicial, permite que pueda vivir.

A estas alturas, está ya todo entendido. Unos y otros comprendemos lo que ocurre a la perfección. Sabemos dónde y cómo está el problema. Es hora de las soluciones. Y estas se pueden encontrar de muchas formas. Confiamos en que seamos inteligentes. AEAFMA está informada de todo cuanto sucedió en la reunión. Ella es la competente para tomar las decisiones, porque AEAFMA somos todos.

En resumen, existe en estos momentos un problema con dos vertientes, un párrafo que ha de escribirse de tal forma para que todo el mundo quede contento. ¿es eso posible? Pensamos que sí, pero nosotros somos una parte. ¿Qué piensan las otras?
Las dos vertientes son, la política y la corporativa. La política siempre busca una salida satisfactoria, siempre. Que esa política sea fuerte y poderosa es un dato que hay que proponer por delante de cualquier otra cosa porque la salida podría ser en estampida y llevarte por el medio. De tener posibilidad, ofrézcase ayuda. Por pura conveniencia. La posibilidad existe.

La corporativa tiene ya muchos otros recovecos y en este caso está curiosamente más lejana a nosotros. ¿Qué texto podría gustarle a aquel que modificó el texto que nos gustaba a nosotros?¿Existe un texto que guste a los dos?¿Tendrá capacidad el que modificó el texto para advertir la situación y volver a modificarlo a gusto de todos? Esperemos que sí.
Como veis, es un “juego entrelazado” que se inició por interés, que se basó en el desconocimiento, que se urdió con la oposición de la razón profesional y que se podría arreglar con sentido común.

En cualquier caso y en definitiva, pertenecer a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad lo arreglaría todo.