17 de febrero de 2015

LA RAZÓN.


LA FUERZA MÁS PODEROSA
(CUANDO SE UTILIZAN LOS ARGUMENTOS ADECUADOS FRENTE A QUIEN CORRESPONDE)


Algunos de nosotros, esperamos que muchos, tenemos suerte. De creer aún en una profesión propia con competencias y funciones inherentes a ella. Suerte de imaginar, a partir de ello, un crecimiento más que viable de la labor que desempeñamos y de los efectos, seguridad y protección, que produce.
Suerte por estar orgulloso de lo que se es y mostrarlo públicamente. Fortuna, por poder exigir a través de ese convencimiento y por poder debatir abiertamente con quien sea si pretende enfrentarse a lo que somos y hacemos.
Sin miedos, sin tapujos, con dignidad, con satisfacción, pedimos desarrollar nuestra profesión y ejercerla en todo su contenido. La policía medioambiental de este país tiene unos protagonistas evidentes y el artículo uno, el mandamiento primero de cada uno de los Agentes Forestales y Medioambientales que la ejercemos es reconocernos como tales.


Decenas de datos jurídicos y profesionales, infinitas experiencias laborales, un desarrollo profesional intemporal, avalan nuestra aptitud y dan fe y razón frente a los ataques interesados de otros que pretenden ocupar un espacio hoy compartido.
Así, convencidos, prevenidos, ilusionados, informados y preparados, debemos tomar conciencia de nuestra dispersión y de nuestra situación. Así, debemos enfrentarnos a problemas y pretensiones bajo un manto de representación común que aúne la fuerza de todos pero que, ante todo, mantenga la razón de nuestra profesión como fuerza más importante.

AEAFMA ha representado hasta la fecha, a nivel nacional, toda la ilusión por crecer como colectivo, por aunar voluntades, por atajar problemas.
Y AEAFMA, por ello, se ha ido nutriendo de debates y asambleas, de ideas y decisiones necesarias. Y ya sea para crecer, para ilusionarse o ya sea para defendernos, esas ideas deben ser, siempre, el ariete de avance o el escudo protector.
Ocupada nuestra defensa profesional en juicios políticos obtuvimos respuestas de ese tono. Transformada esa defensa en debate profesional, en encuentro del agresor, en la utilización inteligente de las estrategias y el uso de la fuerza que supone nuestro propio trabajo, las respuestas se modifican. Al menos se abren puertas.

UNPOLF agradece sobremanera a aquellos que dan su tiempo por nosotros y nos representan sin alardes pero con convicción. A aquellos que se sienten orgullosos de ser la policía medioambiental de este país y no equivocan los términos para favorecer sus intereses. UNPOLF está tan orgulloso de ellos como de su profesión.

Para exigir ser policía judicial hay que poner en la mesa nuestra condición de policía medioambiental, de inicio. Y a partir de ahí desarrollar estrategias que de tan lógicas que son únicamente es necesario creer en lo que se es y no tenerle miedo alguno al camino a recorrer.

Gracias a AEAFMA por representarnos como Agentes Forestales y Medioambientales, es decir, como policía medioambiental en una Mesa donde se juega precisamente eso. Gracias por reconocer abiertamente lo que somos, por creerlo y por exigirlo. Gracias a todos los que nos representaron ayer, 16 de febrero, por estar imbuidos del espíritu profesional que nos permitirá tener ilusión y poder crecer. Gracias por transmitir a aquellos que desconocen lo que somos y que se sujetan a intereses corporativos que este es un colectivo dinámico y policial que no se conforma con poco y quiere ser referente de la protección medioambiental.Gracias por elevar la voz y decir que somos, como mínimo, iguales a otros cuerpos policiales en lo que respecta al medioambiente y que por tanto debemos estar allí donde están ellos. GRACIAS COMPAÑEROS.

Evidente y consecuentemente, nuestro camino de defensa tiene un fin. No es otro que entrar en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Repetimos, no hay otro. Párese a pensar quien quiera, organícese Asamblea cualquiera. No existe otra defensa para tanta agresión. No existe otro fin, ni otra estrategia a seguir.

Entrar en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad representa seguridad profesional, ejercicio adecuado del servicio encomendado, medios y formación necesarios y unificación de colectivos en todo el país. Hoy, hacemos lo mismo que haríamos perteneciendo a las FFCCSS pero sin nada de lo mencionado.
Respecto al apocalipsis que representan algunos interesados si se llegara a producir nuestra entrada en las FFCCSS poco se puede decir salvo que no conocen el artículo uno o mandamiento primero de nuestra profesión. 

Lástima no haber hecho alguna concentración en este últimi mes ante el Ministerio del Interior. Pensar que estas deben hacerse en el momento del debate y votación en el Congreso era y es un error. Solo servirían en ese caso a la política. Y esta no es tonta. De tener que retirar algo, es evidente que lo harán antes y no cuando haya más testigos. Y además, con elecciones.

En manos de AEAFMA estamos. Esperemos sepan llevar nuestros intereses acertadamente, como lo hicieron ayer, día 16 de febrero, y como lo hicieron abriendo el frente del debate con la Guardia Civil. Ahí se encontraba el punto de inflexión de este conflicto.