30 de enero de 2015

LA DEFENSA DE LA PROFESIÓN IMPLICA EL RECONOCIMIENTO DE LA #POLICÍAMEDIOAMBIENTAL

Básicamente, hemos perdido el tiempo en estos últimos cinco años y abandonándolo de tal manera se lo hemos entregado a otros, en bandeja.
Bien podrán pensar muchos que de nada sirven en este conflicto nuestras lamentaciones pero esto no es cierto, se pueden utilizar y mucho. Son necesarias.
Algunos de los que dirigen nuestros destinos o todos, quien sabe, deploran nuestra actitud y entienden como enfrentamiento nuestra posición. Nada más lejos de la realidad. UNPOLF está con todos y cada uno de aquellos que entienden esta profesión en su justa medida y apoyan sin fisuras nuestra defensa como policía judicial en este conflicto. Otra cosa es que UNPOLF reclame el debate y la participación.

 UNPOLF es un sindicato modesto que tiene claro su proyecto sindical. Establece como centro de la profesión las únicas funciones propias que tenemos y a partir de ellas, propone su desarrollo y crecimiento. Esto que parece tan sencillo ha sido, sin embargo, soslayado por casi todos los demás. De tal forma, en algunos casos, que a UNPOLF se le ha propuesto como sindicato extremo cuando la realidad es que ocupaba y habita el centro neurálgico de la profesión.

Hoy, cuando se cumplen fielmente las pésimas predicciones establecidas desde este sindicato, cuando se comprenden con facilidad los hechos que nos ocurren, alguno debería entender, por fin, cual es el camino que debe recorrer esta profesión. Estos últimos cinco años han representado un evidente retroceso interno del colectivo a nivel nacional y si la política ejercida en este país poco o nada ha ayudado también hay que decir que no hemos sabido estar a la altura ni hemos comprendido el problema que se nos venía encima. Todo ello porque no hemos entendido cual es la realidad y el desempeño exactos del Agente Forestal. 

Hoy, algunos discuten con UNPOLF y nos echan en cara que hagamos otro tanto, es decir que enfrentemos ideas y propuestas. En primer lugar esto nunca está demás. En segundo lugar y mucho más importante, debemos explicar que esa polémica que se ha propuesto con nuestro sindicato no es real. Lo cierto es que es una controversia con ellos mismos. Con sus propios temores.

UNPOLF es un sindicato pequeño, reiteramos, sin pretensión de trascendencia alguna pero sin ataduras, sin complejos, sin miedos. UNPOLF no prescinde de accesorio competencial alguno pero dispone en todo lo alto nuestra actividad policial como recurso fundamental de la profesión. Es más, entiende que a partir de nuestro desarrollo policial se pueden extender y desplegar numerosas actividades complementarias. Y sobre todo, UNPOLF comprende que el sostenimiento de nuestra profesión únicamente puede ser mantenido por nuestras funciones policiales. Son ellas las que nos permiten ser además esas otras cosas que tanto ensalzan y enaltecen otros. Nunca al revés.

Por eso, cuando a UNPOLF, por defender lo obvio, se le extrema, lo que se produce en realidad es el arrinconamiento de la profesión. Porque hoy, ahora mismo, estamos luchando por mantener nuestra calidad de policía judicial, entendiendo esta como un pilar básico de nuestra estructura profesional. Porque hoy estamos luchando por mantener una definición suficiente de lo que es un Agente Forestal para así poder ejercer con dinamismo nuestra profesión. Y ambas cosas no son sino sinónimos de la defensa del carácter policial del Agente Forestal. Y AMBAS CUESTIONES, RESUMIDAS, SIGNIFICAN QUE SOMOS Y QUEREMOS SEGUIR SIENDO POLÍCIAS MEDIOAMBIENTALES.

El desencuentro con UNPOLF que malentienden algunos no es sino el desencuentro con ellos mismos. Bienvenidos a la profesión de Policía Medioambiental.
Hoy por fin lo sois y no debe dar vergüenza a nadie decirlo bien alto. Es esta la primera táctica que hay que utilizar para conseguir revertir la situación. Estar orgulloso de lo que se es, no disimularlo y sí ejercerlo ante aquellos que pretenden arrebatárnoslo.

Pretender, además, coordinarse con el Cuerpo de la Guardia Civil frente a la opinión interesada de que debemos ser sus auxiliares significa de pronto entender y comprender que somos, al menos, como ellos, que representamos lo mismo en el monte y más aún, que hasta la fecha nunca habíamos sido menos. El cóctel de semejante pensamiento no es otro que el mismo referenciado anteriormente. Somos una Policía Medioambiental y el primer artículo de nuestra defensa es la comprensión de tal hecho.

Por eso, hoy, estamos con todos aquellos que nos defienden aunque entendamos que el proceso de defensa bien podría ser otro. No deja de ser una opinión, que en cualquier caso solo pide la participación de los Agentes Forestales.

Hoy, finalmente, todos somos policías medioambientales. Han tenido que agredirnos normativamente para que lo comprendamos, para que reclamemos en alto lo que hemos venido siendo estos últimos 140 años. 

Sí, compañeros, es bueno que tengáis crisis de identidad, que tengáis debates interiores y que finalmente comprendáis que la defensa de nuestra profesión solo pasa por un camino, el de ser lo que somos, Policía Medioambiental. Entendido esto podréis ya comprender otras cuestiones que surgen por sí solas. Y es únicamente a partir de ese convencimiento cuando se podrá crecer como colectivo.  
A ello nos aplicamos.