15 de febrero de 2013

Agentes Forestales Madrid -Medida 22ª UNPOLF-

25 MEDIDAS NECESARIAS PARA EL DESARROLLO DEL CUERPO Y LA MEJOR PRESTACIÓN DEL SERVICIO PÚBLICO


22ª. JORNADA Y HORARIO 
CUERPO DE AGENTES FORESTALES

No hace mucho tiempo, dieciséis años, los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid no disponían de una jornada y un horario regulados. Trabajaban seis días a la semana y libraban uno. Y estaban a expensas de la decisión de determinado señorito para saber cual era ese día.
Ningún Agente oyó de aquellos que representaban al colectivo frases del tipo “es lo que hay”, ”ya sabemos como están las cosas”, “es lo que nos toca”. Nadie entendió lógico dar votos de confianza a aquellos que día sí y día también pisoteaban la profesión de Agente Forestal. La presión, el trabajo y la movilización permitieron negociar y obtener la primera Jornada y Horario del colectivo.
Cuando se nombró la palabra Cuerpo en una Mesa de negociación de aquella curiosa DG del Medio Natural unos se rieron, los que se supone debían gestionar, y otros muchos del propio colectivo entendieron la petición como “no realista”. Otro tanto ocurrió cuando se pidió doblar la plantilla de Agentes Forestales. De nuevo risas y comentarios del mismo tono, “esa petición no es realista”.
Conseguidas ambas cuestiones, allanado el camino, se abordó un tercer asunto de importancia. La modificación de la Jornada y Horario. Si unos años antes se había dado un gran paso, tal vez extraordinario por la dificultad de romper las costras mentales de determinados gestores, ese era el momento de introducir otras necesidades en la jornada de los Agentes Forestales.
Se acometió el problema en una mesa de negociación que, en sí, era otro problema. Circunstancias y antecedentes varios no ayudaban a la confección de una nueva Jornada, que era absolutamente necesaria. Aún así salió adelante, afortunadamente.
El colectivo de Agentes Forestales había crecido de forma rápida y se había organizado en torno a una Jornada que en cierto modo dividía, permitía la diferenciación. Eran unos años complicados. El Cuerpo necesitaba crecer, desarrollarse y para ello se precisaba un colectivo unido profesionalmente. La Jornada y Horario debía mostrar un cuadrante en el que todos y cada uno de los Agentes fueran el mismo. No debía haber nuevos y antiguos. Un Cuerpo de naturaleza tan especial, con turnos tan marcados, no lo tenía fácil. Sin embargo ese asunto, el primordial bajo el lema sindical, se solucionó. Y lo hizo gracias al empleo y uso de algo tan sencillo como el debate y la votación. Gracias a la buena voluntad y al sentido profesional de muchos Agentes.
A pesar de que algunos mantuvieron opiniones y posiciones adversas ese escollo fundamental se salvó por el apoyo de la gran mayoría de compañeros. A partir de ahí, otros temas importantes debieron tratarse. La minoración de las horas trabajadas, la introducción de las guardias en el cómputo horario general, el aumento de días de vacaciones en casos determinados y una mejora económica adjunta quedaron arreglados de forma aceptable.
Evidentemente otros quedaron pendientes o el propio devenir de la nueva Jornada puso de manifiesto determinados fallos. No pudo recogerse un turno de noche o cierta flexibilidad para acometer con garantías determinadas funciones.
Ya antes de la puesta en funcionamiento de la nueva Jornada se advirtieron movimientos encaminados a destruirla. Un sindicato que había creado “ad hoc” su división forestal empeñó toda su estrategia y el escaso rendimiento de los suyos en ello. Gestores varios, cercanos unos y lejanos otros, y compañeros de posición intermedia, entendieron y recibieron el mandato, respectivamente, de que esa jornada y horario era buena para los Agentes Forestales pero no para ellos. Hoy, alguno que aún no sabe en qué consejería está, en qué colectivo está, en qué año vive, sigue con la misma canción. En ello se aplica en vez de trabajar.
Así pues, nos situamos casi seis años después y ahora, parece ser que la Jefatura del Cuerpo tiene interés en modificar determinados aspectos de la Jornada y Horario. Así lo dispone y reúne, como es preceptivo en semejante asunto, a los sindicatos que deben representar a los Agentes Forestales. Estos aprovechan para introducir lo que entienden como mejoras y se supone que saldrá un texto definitivo que tendrá determinado recorrido administrativo que detenidamente habrá que estudiar.

ASPECTOS GENERALES A CONSIDERAR
1.     No existe peor momento que este para negociar cualquier asunto relacionado con la Jornada y Horario. Acudir a esa Mesa de Negociación es someterse a la voluntad del que gestiona actualmente la Jefatura, la Dirección, la Consejería, la Comunidad. Todos sabemos por donde va esa voluntad.
2.     Pese a quien le pese, se debe decir que hoy en día no existe un Proyecto Sindical claro y determinante de lo que debe ser el Cuerpo y hacia donde debe ir. La Jornada y Horario no es un documento que recoja únicamente las voluntades personales del colectivo, debe tener en cuenta también las profesionales.
3.     La Mesa de Negociación la componen Jefatura y los representantes sindicales:
a.     Jefatura nos ha mandado recientemente una Nota Interior que establece con claridad una nueva restricción de los derechos conseguidos en los últimos años. Aparece el nuevo horario y dispone, como es lógico, turnos de mañana y tarde para Agentes y Emisoristas, festivos para Agentes y Emisoristas, fines de semana para Agentes y Emisoristas, guardias para Agentes y Emisoristas. En la misma Nota se dice que el horario de los Jefes del Cuerpo, del Operativo, de Actuaciones Normativas y de Formación será el que sea. Que tienen que estar allí, eso sí, de lunes a viernes entre las 9,00 y las 14,30.
b.    No es objeto de este escrito enjuiciar a los representantes sindicales libremente elegidos. No obstante, aconsejamos a todos que se interesen por los nombres y damos las gracias encarecidamente a uno de ellos.
c.     Dirigen la negociación aquellos que en primer lugar se salen de ella, aquellos que se disponen para el trabajo según conveniencia propia y no del Cuerpo. Y así, de esta forma y con estos polizones a bordo resulta imposible sacar rédito profesional.

4.     Los posibles acuerdos deben ser de mínimos y no deben llevarse a Mesa General. Ni hay dinero, ni existe voluntad de la Administración por desarrollar el Cuerpo. Debe exigirse de una vez a Jefatura un documento de desarrollo del Cuerpo de Agentes Forestales y en él se estudiaría la conveniencia o no de modificar el Acuerdo de Jornada y Horario.


ASPECTOS CONCRETOS A CONSIDERAR
1.     Determinados asuntos bien pueden arreglarse bajo el paraguas actual de la Jornada y Horario:
a.     Posibilidad de cambio de fines de semana.
b.    Estudio de cierta flexibilidad para acometer determinadas funciones y competencias y consecución de contrapartidas.
2.     Los Agentes Forestales trabajamos exactamente las mismas horas que el resto de funcionarios. Por el hecho de prestar un servicio especial no tenemos derecho a algunas de las prerrogativas del funcionario general pero eso no impide que otras deban aplicarse al Agente como un funcionario más. Es un derecho evidente, con la disminución de los días de asuntos propios, el poder coger cinco días de vacaciones de forma individual. Y como tal, esos días deben poder cogerse en todo el espectro de nuestra prestación. Para el Agente Forestal, días laborables son todos.
3.     Los cuadrantes trimestrales deben mantenerse. Si por conveniencia propia la Jefatura del Operativo entiende lo contrario, debe modificar su planteamiento y en su caso, hacer cumplir a aquellos que así están designados, con su trabajo. De esta forma hará parte del suyo.
4.     La Jefatura del Cuerpo debe trabajar cuando lo hace el resto de Agentes Forestales. Cada fin de semana debe haber un Jefe de Guardia. Son cuatro y deberían ser cinco. No debe haber problema alguno. ¿Ha pedido incluir el Jefe del Operativo esta cuestión, de sentido común y lógica, dentro del Acuerdo?¿O tal vez ya está recogida?
5.     Entendemos apropiado, y así se propuso en medida anterior, que los Responsables Técnicos presten también servicio como Jefes de Emisora.
6.     Que los cuadrantes se controlen por persona distinta al Jefe del Operativo, en un puesto de responsabilidad nuevo. En todo caso, si se mantiene la situación actual, proponemos desde UNPOLF modificar el nombre y transformar al Jefe del Operativo en Jefe de Cuadrantes.

Es este un asunto muy serio en el que todos estamos siempre muy interesados. A día de hoy, tenemos más que perder que ganar. Seamos consecuentes y exijamos aquello que corresponde a un Cuerpo digno de policía administrativa especial y policía judicial.