10 de octubre de 2012

UNPOLF INFORMA

25 MEDIDAS NECESARIAS PARA EL DESARROLLO DEL CUERPO Y LA MEJOR PRESTACIÓN DEL SERVICIO PÚBLICO
16ª. NORMATIVA E INFORMACIÓN
Uno de los pilares del Cuerpo de Agentes Forestales es la legislación sobre la que se sustentan vigilancia, policía y custodia. Los Agentes deben dominar una amplia gama de normativa medioambiental y es ya en la fase de oposición donde esa exigencia comienza. A partir de ese momento, cuando se toma posesión de la plaza, el Agente debe tener y disponer, a la vez, dos principios fundamentales que mantengan y aumenten ese conocimiento:
·         Por parte de la Administración y hacia él: Disposición
·         Por parte del Agente Forestal: Obligación

Es fácil entenderlo, más fácil programarlo y tremendamente complicado comprender por qué nada se hace. El Cuerpo de Agentes Forestales tiene dos Servicios cuyas funciones pasan por desarrollar precisamente eso, además de otras cuestiones. El Servicio de Actuaciones Normativas y el Servicio de Formación están dispuestos expresamente para este cometido.

Velar por el cumplimiento de la normativa vigente. Esta es la función principal del Agente Forestal. Lo hace a través de sus potestades y ejerce como tal, la policía, custodia y vigilancia sobre terrenos, animales, flora, etc. Es sencillo de entender y en principio, la organización administrativa puede ser correcta. Normativa medioambiental, Policía administrativa especial, Agentes de la Autoridad, Policía Judicial, Servicio de Actuaciones Normativas, Servicio de Formación. Todos y cada uno cumpliendo con su cometido permitirían el perfecto desarrollo de las funciones que marca la Ley 1/2002 de creación del Cuerpo de Agentes Forestales. Pero no, no ocurre. No se da la mejor de las situaciones, ni siquiera una intermedia.

Disposición de la Administración hacia el Agente.

A través de los dos Servicios mencionados. Con información continua referente a la normativa, a sus modificaciones, a las derogaciones, a la interpretación conjunta de ella, es decir al manejo de la normativa de forma uniforme por parte de todos y cada uno de los miembros del Cuerpo. Con la imposición de cursos obligatorios cuando sea necesario.

Obligación del Agente

A través de su empeño personal y a través del desempeño cotidiano de su labor con control periódico por parte de la Administración de una forma sencilla que podría muy bien implementarse mediante los propios cursos de formación mencionados anteriormente.

Ni una cosa ni la otra se hacen. La desidia y la incapacidad ganaron la partida hace tiempo a ambos Servicios y el aparato, en principio bien ideado, no funciona porque uno de sus mecanismos no lo quiere hacer.

Proponemos la realización de un Curso de aprovechamiento anual, serio y riguroso, de actualización de normativa. Y exigimos avances e información sobre las novedades normativas. Interpretación, no de la norma, pero sí acerca de la actuación completa y uniforme que deben dar todos los Agentes respecto a aquella.