20 de junio de 2012

UNPOLF INFORMA


CUERPO DE AGENTES FORESTALES DE LA COMUNIDAD DE MADRID


25 MEDIDAS NECESARIAS PARA EL DESARROLLO DEL CUERPO Y LA MEJOR PRESTACIÓN DEL SERVICIO PÚBLICO
1ª.  REGLAMENTO DEL CUERPO DE AGENTES FORESTALES

La Ley 1/2002 de creación del Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid establece en su artículo 5:
Artículo 5. Funciones.
1.       Se establecen como funciones del Cuerpo de Agentes Forestales las siguientes:
a) Policía, custodia y vigilancia para el cumplimiento de la normativa legal aplicable en la Comunidad de Madrid, relativa a materia forestal, flora, fauna, caza, pesca, incendios forestales, ecosistemas, aguas continentales, vías pecuarias, espacios naturales protegidos, geomorfología, paisaje y al correcto uso de los recursos naturales y de todo aquello que afecte al medio ambiente natural.
b) Policía, custodia y vigilancia del Patrimonio Histórico-Artístico y Arqueológico ubicado en el medio ambiente natural de la Comunidad de Madrid.
c) Policía, custodia y vigilancia de las especies de flora y fauna silvestre y árboles catalogados como singulares en el medio agrícola.
d) Policía, custodia y vigilancia de las especies de fauna autóctona y árboles catalogados como singulares en el medio urbano.
e) Policía y vigilancia de animales domésticos que se encuentren, tanto en el medio ambiente natural como agrícola.
f) Participación en los trabajos de defensa y prevención contra plagas, enfermedades o cualquier causa que amenace todo el ecosistema.
g) Intervenir en los trabajos de prevención, detección y extinción de incendios forestales, así como en la realización de la investigación de causas de los mismos, según lo dispuesto en la normativa aplicable en la Comunidad de Madrid y lo requerido por la Unidad Administrativa de la que todos ellos dependan, canalizándose todo ello a través de sus superiores jerárquicos y con arreglo a los protocolos que pudieran establecerse.
h) Apoyo y colaboración con otros Servicios de la Dirección General de la que dependan, en la realización de obras, trabajos, estudios, servicios y demás actuaciones que aquéllos tengan encomendadas, así como en la realización de informes oportunos sobre estos aspectos, canalizándose a través de sus superiores jerárquicos y con arreglo a los protocolos que pudieran establecerse.
i) Informar y orientar a los ciudadanos en todas las materias relativas al uso, disfrute y conservación del medio natural, así como participar en los programas de educación ambiental para los que sean requeridos.
j) Auxiliar, en caso de accidente, catástrofe o calamidad pública, o en otros supuestos de protección civil.
k) Elevar las denuncias y actas de inspección correspondientes, actuando, cuando las circunstancias lo requieran, de forma coordinada con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, en razón de la materia concurrente.
l) Cuantas otras funciones les pudieran ser asignadas por la Autoridad Administrativa de quien dependan, en supuestos de especial necesidad o urgencia.

2.      Reglamentariamente se procederá al desarrollo de las funciones a que se refiere el párrafo anterior, así como a su distribución y el ejercicio de las mismas por las distintas Escalas y Categorías del Cuerpo de Agentes Forestales.


En el año 2002, hace ya 10 años, se establecía por Ley la necesidad, mejor escrito, la obligatoriedad de reglamentar el desarrollo de las funciones de los Agentes Forestales, su distribución y el ejercicio de las mismas.

¿En qué sentido se deben desarrollar esas funciones?:

Policía, custodia y vigilancia. ¿Hace falta explicar algo? ¿Le resulta a alguien extraño que UNPOLF exija el cumplimiento de la Ley 1/2002 y pida el desarrollo de las funciones policiales del Cuerpo, las funciones propias de los Agentes Forestales? Una Ley aprobada por mayoría absoluta en la Asamblea de Madrid y firmada por todos los sindicatos que representaban en aquel momento a los Agentes Forestales. Ratificada en Asambleas por todos los Agentes. Es decir, cada uno de nosotros, cuando levantábamos la mano estábamos pidiendo lo lógico, el desarrollo de las funciones de policía, custodia y vigilancia.

  • Formación policial.
  • Estructura basada en criterios policiales.
  • Medios policiales.
  • Delimitación clara del contexto de nuestras funciones y defensa de ellas ante el “interés” de otros colectivos. No somos auxiliares de otros colectivos respecto a las funciones que marca nuestra Ley.
  • La integración en el 112 como recurso operativo. Nuestras funciones y potestades son suficientes. Además el auxilio en caso de accidente, catástrofe o calamidad pública también se recogen, también pueden ser desarrollados y también contribuyen a hacer que nuestra presencia en ese servicio de emergencia sea lógica.
  • Toda la intervención en trabajos de prevención, detección, extinción e investigación de incendios forestales debe desarrollarse bajo un criterio claro, el policial. Una vez asumida la extinción por el Cuerpo de Bomberos, el Cuerpo de Agentes Forestales debe hacer lo que le corresponde.
  • Plan de Rutas de vigilancia como actuación propia del Cuerpo, la policía y vigilancia disuasoria o coercitiva llegado el caso.
  • Participación en el Grupo de Seguridad del Infoma.
  • Creación de un Grupo de Investigación de Incendios Forestales. Especialización de la Investigación de Incendios Forestales. Modificación absoluta del formato actual.

El desarrollo de las funciones que prestamos como apoyo técnico apenas tiene cabida en un Reglamento propio del Cuerpo. Es cierto que en anteriores Reglamentos potenciales la extinta Dirección General del Medio Natural, responsable en aquel tiempo del todo y la nada, dotó de contenido amplio este asunto pero hoy en día, únicamente se puede establecer según protocolos de colaboración, repetimos, de colaboración. En ningún caso, de subordinación como ocurre actualmente.

La distribución de las funciones y el ejercicio de las mismas entre los miembros del Cuerpo implicarán un texto jurídico amplio y diverso. Asuntos como la estructura, comarcalización, principios básicos de actuación, régimen disciplinario, deberes y derechos, medios, etc., deben ser estudiados y reglamentados.