9 de mayo de 2012

UNPOLF INFORMA


 
DEBATE ABIERTO - FUNCIONES DEL CUERPO DE POLICÍA, CUSTODIA Y VIGILANCIA SOBRE LA FAUNA.

 
Pudiera ser que ciertos temas aburran a más de uno. Pudiera ocurrir que determinados asuntos parezcan más batallas individuales que generales del colectivo. Pudiera ser.

UNPOLF entiende lo contrario, cree que justamente ahora se está librando una situación de conflicto evidente que arrastrará al Cuerpo hacia atrás o, si se ataja, le permitirá seguir mirando al futuro con perspectiva independiente. Ha costado muchísimo construir el Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid y cuesta muy poco destruir todo lo conseguido.

El hecho de que determinadas funciones propias del Cuerpo sean parasitadas, decimos bien, por personas ajenas y que además, sea la propia Jefatura del Cuerpo la que disponga tal situación es un hecho extremadamente grave que no deberíamos pasar por alto. Es, sin duda, la avanzadilla de algo que no podemos permitir.

Desde el comentario introducido en Sharepoint por el Jefe del Operativo y la posterior aclaración y precisión del mismo se han sucedido una contestación de UNPOLF al respecto y un posterior escrito de Ramón Castillo a los representantes sindicales.

En este último escrito, nuestro Jefe del Operativo justifica las Notas Interiores con argumentos como los siguientes:

·        Las Notas Interiores únicamente recuerdan el uso, en caso de necesidad del CAF, de una figura a la que se nos remite precisamente en esos casos.
·        No percibe el Jefe del Operativo complicación alguna por contactar con la figura del TK a la hora de cumplir con el resto de formalidades que nos exige la Ley.
·        Los valores y elementos medioambientales sobre los que el CAF ejerce la policía y custodia son al mismo tiempo responsabilidad y competencia de Medio Ambiente.
·        El obligado secreto que marca la LECRIM no se ve alterado por dar detalles a la DGMA de un suceso sobre el que es competente Medio Ambiente.
·        Que espera que entre en vigor, al igual que en otras Comunidades, un Plan Regional de Cebos Envenenados, en el que existirá un Coordinador Regional y nos adelanta que suele pertenecer al órgano Ambiental, es decir a Medio Ambiente.
·        Entiende necesaria la colaboración porque, dice, para el CAF supone la oportunidad y promoción de la presencia en campo, al igual que el protagonismo en una actividad que da la presencia a muchos aspectos del ámbito que se custodia.
 
UNPOLF ESTÁ EN ABSOLUTO DESACUERDO CON ESTE PARECER Y CON ESTA LÍNEA DE TRABAJO QUE NOS SUBORDINA A OTROS SIN NECESIDAD E IMPIDE EL DESARROLLO DE NUESTRAS COMPETENCIAS PROPIAS.
 
UNPOLF mantiene abierto el debate y ayer tarde mandó este otro documento al Jefe del Operativo.

Estimado Jefe del Operativo del Cuerpo de Agentes Forestales:

Es interesante establecer en primer lugar el alcance del debate abierto entre UNPOLF y usted respecto a este tema. Bien podría pensar que el debate se restringe únicamente al tratamiento y cobertura que debe dar la Comunidad de Madrid a la fauna o, tal vez, podríamos establecer ese debate en lo que debe hacer el Cuerpo de Agentes Forestales sobre una función propia, la cual por cierto es tan importante para la fauna como para el propio Cuerpo de Agentes Forestales.


Las competencias de la Dirección General de Medio Ambiente sobre la fauna están perfectamente establecidas. La normativa vigente dice al respecto que la ordenación y planificación de los recursos naturales y la recopilación y actualización permanente de información para la evaluación y caracterización de la fauna silvestre de la Comunidad de Madrid es una competencia suya.

Nadie va a discutir lo que es un hecho claramente expresado. Ordenación y planificación, recopilación y actualización permanente de información. Desde este punto de vista, único hasta este momento en el debate, los Agentes bien podríamos estar llamando a todas horas a los TKs para que estos estuvieran permanentemente informados. Vemos un búho y llamamos. Pasa un milano real y llamamos. Huy, una abubilla, pronto, rápido, comuniquemos con el TK.

No, la realidad no dispone eso y la normativa se refiere a otra cosa cuando establece que la Dirección General de Medio Ambiente debe recopilar y actualizar permanentemente la información sobre fauna silvestre. Tendrá sus propios mecanismos establecidos para posibilitar el cumplimiento de su competencia y hará muy bien en pedir colaboración a otros órganos que permitan que esa información se incremente sobremanera.

Es aquí donde entra el Cuerpo de Agentes Forestales y es, por tanto, donde el debate se amplia. Y lo hace porque el camino ya no es único, confluyen dos órganos distintos que han de colaborar, es cierto, pero no a costa de incumplir o ceder su soberanía funcional o competencial para completar la de otros.

El Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid tiene como función propia la policía, custodia y vigilancia para el cumplimiento de la normativa legal aplicable en la Comunidad de Madrid relativa a fauna. Lo dice la Ley 1/2002 de la Comunidad de Madrid.

Estamos pues ante funciones y competencias distintas pero desarrolladas sobre el mismo asunto, la fauna.

Unos ordenan y planifican, recopilan y actualizan información. Por favor, léase ordenan en el contexto apropiado. Otros custodian, vigilan como policías forestales que son. Y es a partir de aquí, donde se ha de establecer la colaboración.

Dice el Jefe del Operativo que los valores y elementos medioambientales sobre los que el CAF ejerce la policía y custodia son al mismo tiempo responsabilidad y competencia del Órgano ambiental. Permítanos que estemos de acuerdo y discrepemos a la vez. Deje que sintamos tremendo desazón porque se quede usted en nada. Siendo al mismo tiempo lo que son, también ocurre que las funciones a realizar son absolutamente distintas. Responsabilidad y competencia sobre la fauna pero planificando recursos y recogiendo información por un lado y custodiando y vigilando, es decir, ejerciendo una función policial por otro. Reiteramos, cuestiones absolutamente distintas realizadas sobre un mismo asunto.
En ningún caso, repetimos, bajo ningún pretexto puede la DGMA organizar, proponer, disponer medida alguna que se introduzca en el ejercicio del servicio de policía que realiza el Cuerpo de Agentes Forestales. Evidentemente, menos aún lo debe hacer la propia Jefatura del propio Cuerpo policial. Seamos justos. En ningún caso, tampoco el Cuerpo de Agentes Forestales debe planificar u ordenar el recurso natural fauna.

Cualquier intromisión en la labor policial del Cuerpo de Agentes Forestales por parte de la DGMA será ilegal y se llevará por delante una función propia especificada con claridad en una Ley autonómica.

Establecida la introducción y aclarado el inicio del debate, debería saberse qué es la actividad policial, donde empieza y cuando termina. Conocida, no existiría problema alguno en distinguirla de la planificación y recopilación de información. Y viceversa.

En plena actuación policial realizada por aquel que tiene las atribuciones pertinentes sobran las llamadas al que planifica salvo caso excepcional. Un daño inminente a una especie protegida, la exigencia de una subida a un nido son síntomas inequívocos de una actuación policial generada seguramente por una actuación vigilante y con consecuencias evidentes sobre la custodia de la fauna. En ningún caso, y bajo ningún concepto, una actuación policial puede ser regida, implementada, corregida, o asumida por alguien que se dedica competencialmente a otras cosas.

Ese alguien precisará posteriormente, y con las reservas que se marquen, información adecuada para realizar su labor. Ahí entra la Jefatura del Cuerpo y ahí aparece la colaboración fiel y lógica que permita que la Comunidad de Madrid complete el trabajo a realizar sobre la fauna. Si en su caso, ésta dispone la figura de un Coordinador Regional, bienvenido sea. Pero sepa usted y todos que ese señor será precisamente eso, un Coordinador y dejará de ser, por tanto, de aquí o de allá. Pida usted esa responsabilidad para alguien perteneciente al Cuerpo de Agentes Forestales, en cualquier caso.

Organicemos pues todo lo relativo a fauna silvestre bajo las premisas marcadas por la normativa vigente. Así pues, la policía, la custodia y la vigilancia de la fauna quede en manos del Cuerpo de Agentes Forestales y hagan valer éstos sus atribuciones legales relativas a su capacidad de denunciar administrativamente, a su condición de policía judicial relativa a la intervención en delitos relacionados con la fauna.

Quede, por otro lado, la recopilación posterior y actualización de datos para la Dirección General de Medio Ambiente y, por supuesto, la ordenación y planificación necesarias.

Pero no confundan intereses personales con competencias y funciones profesionales. Y menos aún dispongan esos intereses por delante de la propia fauna, por delante del Cuerpo de Agentes Forestales, por delante del servicio público que debe dar la Administración, por delante de una crisis económica galopante.

Los Agentes Forestales no pueden participar aún directamente en el servicio de emergencias 112. No tienen desarrolladas convenientemente sus funciones relativas a la policía, custodia y vigilancia de la fauna silvestre pero curiosamente su Jefatura está presta a utilizarlos como cobertura de un servicio inútil, sobrante.

Viene a decir su nota que cuando un Agente Forestal realice un servicio de emergencia relativo a fauna silvestre debe comunicar con un técnico de medio ambiente para que este le diga al Agente lo que el Agente ya iba a hacer, que debe hacer ese servicio, y que lo haga como crea oportuno hacerlo. Ni el técnico tiene capacidad normativa sobre el Agente ni la tiene sobre la actuación. Es decir, se ha asado la manteca, se ha inventado algo superfluo para el medio natural de la Comunidad de Madrid que posibilita, eso sí, el aumento del sueldo de algunos.

Señor Jefe del Operativo, esperamos de usted defienda nuestras funciones con uñas y dientes si es preciso y las desarrolle. La Nota Interior que nos envía y las explicaciones que nos dirige van en el sentido contrario.

Póngase manos a la obra. Le ayudaremos cuanto podamos y tendrá nuestra más entusiasta colaboración. Somos policías forestales y ese es nuestro trabajo. Diríjalo, organícelo, desarróllelo pero nunca lo regale ni eluda la alta responsabilidad que tenemos y la que usted tiene. El CAF debe asumir, por supuesto, la responsabilidad de un valor custodiado.

Saludos y seguiremos informando.